Cáncer de páncreas

Introducción

Definición de cáncer de páncreas

El cáncer de páncreas es una enfermedad en la cual aparecen células anómalas en los tejidos del páncreas, un órgano situado detrás del estómago en el abdomen, que produce enzimasdigestivas e insulina. El páncreas se compone de dos tipos diferentes de tejido, con funciones diferentes: el páncreas exocrino(que segrega enzimasal tubo digestivo que contribuyen a descomponer las grasas y proteínas) y el páncreas endocrino(que segrega glucagóne insulinaal flujo sanguíneo para controlar las concentraciones de azúcar en la sangre). En más del 80% de los casos, el cáncer de páncreas aparece en el páncreas exocrino. Alrededor del 75% de todos los cánceres del páncreas exocrino ocurren en la cabeza o el cuello del páncreas, 15 al 20% en el cuerpo y 5 al 10% en la cola del páncreas.

Anatomía del páncreas. El páncreas consta de tres partes: cabeza, cuerpo y cola. Se encuentra en el abdomen, cerca del estómago, los intestinos y otros órganos.

 

Nota importante relativa a los tumores neuroendocrinos del páncreas

Esta guía para pacientes ofrece información sobre el cáncer exocrinodel páncreas, el tipo de cáncer de páncreas más habitual, también conocido como adenocarcinoma del páncreas.

Los carcinomas de células acinares y los pancreatoblastomas son tipos de tumores que se presentan en la parte exocrina del páncreas, pero son raros y la información en esta guía se refiere al adenocarcinoma del páncreas únicamente. Los tumores císticos del páncreas así como las neoplasias papilares intraductales mucinosas del páncreas no son cubiertas en esta guía.

En el páncreas endocrino aparece otro tipo de tumores de páncreas muy poco frecuente que se denomina tumor neuroendocrino (TNE). El diagnóstico y tratamiento de este tipo de tumores es diferente del diagnóstico y tratamiento de los tumores exocrinos que se describen en esta guía.

INFORMACIÓN PARA EL PACIENTE BASADA EN LAS DIRECTRICES CLÍNICAS DE LA ESMO
Debido a que los tratamientos se hacen cada vez más personalizados, gracias a los avances en el tratamiento del cáncer, le pedimos ponerse en contacto con info@anticancerfund [dot] org para una asistencia adecuada conforme a la guías para profesionales más recientes sobre este tipo de cáncer. Esta guía ha sido preparada para ayudar a los pacientes y a sus familiares a comprender mejor la naturaleza de este cáncer y reconocer las mejores opciones de tratamiento disponibles. Recomendamos a los pacientes que pregunten a sus médicos qué pruebas o tipos de tratamientos son necesarios para su tipo y estadio de la enfermedad. Esta guía está basada en la Guía de Práctica Clínica de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) y se divulga con su permiso. Ha sido escrita por un médico y revisada por dos oncólogos de la ESMO, de quienes uno es el autor principal de la Guía de Práctica Clínica para Profesionales. También fue revisada por representantes de pacientes del Cancer Patient Working Group (Grupo de trabajo de pacientes con cáncer) de la ESMO.

Frecuencia

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¿Es frequente el cáncer de páncreas?

En Europa, el cáncer de páncreas es el séptimo más frecuenteEn la Unión Europea 11,6 hombres por cada 100000 son diagnosticados con cáncer de páncreas cada año. Esta frecuencia varía entre 4,7 (Chipre) y 17,2 (Hungría), siendo la causa de muerte de 35000 hombres aproximadamente cada año. En mujeres, afecta a 8,1 mujeres por cada 100000 cada año, variando desde 2,1 (Chipre) a 11,4 (Finlandia), es igualmente la causa de muerte de 35000 mujeres cada año. La frecuencia de casos nuevos aumenta con la edad y la mayoría de los casos se diagnostica después de los 65 años.

Puesto que la enfermedad suele tardar en detectarse, el diagnóstico suele hacerse cuando el tumor se ha extendido a otros órganos; por ello, es la quinta causa más importante de muerte relacionada con el cáncer.

 

Causas

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¿Qué causa el cáncer de páncreas?

Hoy en día no está claro el porqué se produce el cáncer de páncreas. Se considera que la mayoría de los cánceres de páncreas (90%) no están asociados a ningún factor de riesgo, aunque para el restante de pacientes se han identificado algunos factores de riesgo. Un factor de riesgo aumenta el riesgo de aparición de cáncer, pero no es suficiente ni necesario para que aparezca la enfermedad; un factor de riesgo no es una causa en sí mismo. Algunas personas con estos factores de riesgo nunca presentan cáncer de páncreas y algunas personas sin ningún factor de riesgo terminan sufriendo la enfermedad.

Los principales factores de riesgo de cáncer de páncreas identificados hasta ahora son:

  • Genes:
    • Se sabe que algunas mutacionesgenéticas se relacionan con el cáncer de páncreas. La mayoría de los cánceres de páncreas presentan mutaciones en los genes KRAS (80%), p53 (50%) y p16, que se asocian con el control del crecimiento tumoral. Otros genes que muestran alteraciones o mutaciones asociadas al cáncer de páncreas son CDKN2 (90%) and DPC4/Smad4 (50%). BRCA2, otro gen cuya mutación provoca síndromes de cáncer de mama y ovario hereditarios, ha demostrado también su implicación en algunos cánceres de páncreas.
    • Los síndromes hereditarios raroscomo la pancreatitis hereditaria, el síndrome de Peutz-Jeghers, el síndrome de melanoma y lunares múltiples atípicos familiares, el síndrome de cáncer de mama y ovario hereditario, y elcáncer colorrectal hereditario no poliposo (síndrome de Lynch) se asocian a un aumento del riesgo de sufrir cáncer de páncreas.

El término hereditario se refiere a los rasgos genéticos pasados de generación en generación en una familia. Tener familiares de primer grado (padres o hermanos) o de segundo grado (tíos o primos) afectados por cáncer de páncreas aumenta el riesgo de desarrollarlo también. Se estima que entre el 5 y el 10% de los cánceres tienen un componente familiar.

  • Tabaquismo (cigarrillos): el 25 % de los pacientes con cáncer de páncreas son, o han sido, fumadores de cigarrillos durante mucho tiempo. Este hábito produce un mayor efecto si el paciente presenta alguno de los síndromes genéticos antes mencionados.
  • Edad: el riesgo de diagnóstico de cáncer de páncreas aumenta con la edad; esta afección se diagnostica en su mayor parte entre los 60 y los 80 años de edad.
  • Obesidad: hay evidencia científica que indica que el riesgo de cáncer de páncreas puede aumentar ligeramente con el incremento del índice de masa corporal, una medida que compara altura y peso, y que se usa como indicador de obesidad o de peso insuficiente.
  • Pancreatitis crónica: padecer pancreatitis crónica durante varias décadas aumenta el riesgo de adenocarcinomapancreático. Este riesgo se eleva por el tabaquismo y por los factores genéticos.
  • Existe una asociación entre el cáncer de páncreas y la diabetes; sin embargo, es más probable, en algunos casos, que la diabetes sea una manifestación temprana del cáncer pancreático y no un factor de predisposición.
  • Se sospecha que el alcoholismo y el alto consumo de carne roja y procesada se asocian a un aumento del riesgo de cáncer de páncreas, pero la evidencia científica no es concluyente.

 

Diagnóstico

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¿Cómo se diagnostica el cáncer de páncreas?

En la actualidad no existe ningún programa de cribado que pueda recomendarse al público en general, porque no hay ningún método de cribado ideal para el cáncer de páncreas. Las lesiones tempranas y premalignasdel cáncer de páncreas no provocan síntomas; por lo tanto, la detección temprana del cáncer de páncreas resulta difícil y poco frecuente. Sin embargo, para pacientes que presentan cualquiera de la condiciones hereditarias mencionadas previamente, se recomienda realizar regularmente ecografía endoscópica e imágenes por resonancia magnética (IMR).

Puede sospecharse cáncer de páncreas por diversos síntomas; los principales son: pérdida de peso, ictericia y dolor abdominal o de espalda. Estos síntomas pueden derivar de muchas otras enfermedades, algo que puede dificultar el diagnóstico del cáncer de páncreas. Algunas veces los pacientes presentan diabetes o pancreatitis como primer indicio de un posible cáncer de páncreas.

El diagnóstico de cáncer de páncreas se basa en las exploraciones que se indican a continuación:

  1. Exploración clínica. Algunos de los síntomas que pueden detectarse durante la exploración clínica de un paciente con cáncer de páncreas son los siguientes:
  • Ictericia: una característica importante, aunque el cáncer de páncreas no es su única causa. Con ictericia, la piel y los ojos se vuelven amarillentos por un aumento de las concentraciones de bilirrubina en la sangre. La ictericia puede ser consecuencia del bloqueo del conducto biliar común por el tumor que, en este caso, muy probablemente se sitúe en la cabeza del páncreas. Esto también provocará acumulación de bilis en la vesícula biliar, lo que derivará en un aumento del tamaño de la vesícula biliar. Puesto que el conducto biliar común está bloqueado, la bilirrubina no llega al intestino y las heces son de color blanquecino. Si la concentración de bilirrubina en sangre es elevada, se excreta del cuerpo por la orina en cantidades superiores a lo normal y la orina es de color más oscuro que lo habitual.
  • Dolor abdominal y dorsal debido a la presión ejercida sobre las estructuras cercanas, incluyendo los nervios. Esto ocurre principalmente si el tumor se encuentra en el cuerpo o la cola del páncreas.
  • Son habituales la pérdida de peso imprevista y la falta de apetito.
  • Pueden producirse problemas digestivos si el cáncer bloquea el conducto del páncreas que se une al conducto biliar común, lo que produce falta de enzimas para digerir las comidas grasas. Esto puede provocar náuseas, vómitos y diarrea.
  • Pueden aparecer coágulos sanguíneos, aunque su mayor parte tiene otras causas. Si el coágulo sanguíneo aparece en una vena profunda (de piernas, pelvis o brazos), se conoce como trombosis venosa profunda. En escasas ocasiones puede liberarse en el flujo sanguíneo una parte del coágulo sanguíneo y terminar en una arteria de los pulmones (embolia pulmonar), lo que produciría dolor torácico y disnea (falta de aliento).
  • Puede producirse desigualdad en la textura del tejido graso bajo la piel (lipodistrofia), producida por la liberación de las enzimas pancreáticas que digieren la grasa.
  • Problemas con el metabolismo de los azúcares y, en raras ocasiones, diabetes, que puede reconocerse por medio de una prueba de laboratorio, debido a la destrucción de las células que producen insulina en el páncreas.
  • La pancreatitis es una inflamación del páncreas que puede ser debida a un cáncer de páncreas, especialmente en personas mayores, cuando no hay ninguna otra razón patente que la provoque, como alcoholismo o cálculos biliares. Sin embargo, los síntomas de pancreatitis (en general, dolor, náuseas y vómitos) no son exclusivos de enfermedad del páncreas, lo cual dificulta su diagnóstico.
  1. Exploración radiológica. Cuando se sospecha de cáncer de páncreas el primer paso es una ecografía de abdomen. Para una mejor evaluación una ecografía endoscópica (EUS por sus siglas en inglés), una tomografía computarizada multidetector o multicorte (TCMD); e imágenes por resonancia magnética (IRM)combinada con colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM) tienen alta sensibilidad no solo para detectar el cáncer sino también para tener más información acerca de los conductos pancreáticos y biliares.

EUS es una endoscopía combinada con ecografía (ultrasonido) para obtener imágenes de órganos internos, lo que permite realizar una biopsia y/o una citología por aspiración con aguja fina. La CPRM ayuda a visualizar los conductos pancreáticos y biliares de forma no invasiva. La TCMD y las IRMpermiten evaluar la invasión de los vasos sanguíneos y las metástasis (e.g. ganglios linfáticos, hígado, cavidad peritoneal).

La colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (CPRE) es un procedimiento en el que se usa un endoscopio para llegar a la parte superior del tubo digestivo hasta la primera parte del intestino delgado; Su único rol es el de aliviar la obstrucción del conducto biliar por el tumor pancreático. Sin embargo antes de la cirugía la CPRE y la colocaciónn de un stent se realizan si no se puede llevar a cabo la cirugía eficientemente.

  1. Pruebas de laboratorio. El CA 19.9es un carbohidrato que puede ser producto de las células cancerosas del páncreas y se halla en la sangre, donde puede medirse a partir de una muestra de sangre, por lo que algunos pacientes con cáncer de páncreas pueden presentar concentraciones elevadas de CA 19.9 (marcador tumoral) , aunque otros pueden no hacerlo. El CA19.9 puede aparecer elevado también por razones diferentes al cáncer de páncreas, por lo que no es específico de esta afección. Por ello, el nivel de CA 19.9 en la sangre no resulta muy útil para realizar un diagnóstico, pero con frecuencia sí lo es para obtener un nivel inicial que sirva para evaluar la respuesta al tratamiento y para el seguimiento.
  1. Examen histopatológico. Consiste en la exploración en laboratorio de las células tumorales mediante la extracción de una muestra del tumor (una biopsia). Un patólogoes el encargado de realizar este examen en laboratorio y confirmar el diagnóstico de cáncer de páncreas, además de proporcionar más información sobre las características del cáncer. Es obligatorio en el caso de tumores que no pueden extraerse mediante cirugía o si se prevé otro tratamiento antes de la operación.

Hay dos maneras de obtener una muestra del tumor pero, cuando éste no puede extraerse mediante intervención quirúrgica (es decir, es irresecable), únicamente se recomienda la primera:

  • La biopsia mediante aspiración con aguja fina es un procedimiento en el cual el médico inserta una aguja fina, que atraviesa la piel usando la tomografía como guía o directamente en el páncreas a través de un endoscopio durante la EUS. De preferencia este último porque el riesgo de diseminación de células cancerosas con este método es menor. Usar imágenes de exploración TCo ecografía endoscópica para ver la posición de la aguja ayuda al médico a saber si se ha ubicado correctamente al tumor y, a continuación, se extraen pequeñas muestras de tejido. Las principales ventajas de la biopsia mediante aspiración con aguja fina son que el paciente no requiere anestesia generaly que los efectos secundarios importantes no son frecuentes.
  • Los médicos usan la laparoscopiapara ver y extraer una parte del páncreas (biopsia). Los pacientes suelen recibir sedación para este procedimiento. El cirujano realiza varias pequeñas incisiones en el abdomen e inserta pequeños instrumentos telescópicos en la cavidad abdominal, uno de los cuales suele estar conectado a un monitor de vídeo. El cirujano puede entonces ver el abdomen y el tamaño del tumor, comprobar si se ha extendido y tomar también muestras de tejido. Este método no se recomienda en el caso de que se trate de un tumor que no pueda extirparse mediante una operación quirúrgica (irresecable).

La biopsiaes obligatoria si el tumor no puede extirparse por medios quirúrgicos o si está previsto administrar otro tratamiento antes de la operación quirúrgica. En presencia de metástasis, puede tomarse una biopsia de la metástasis guiada mediante ecografía y exploración TC.

Una biopsia antes de la cirugía no es necesaria en aquellos pacientes que tienen previsto someterse a una operación quirúrgica radical. Además, debe evitarse el muestreo percutáneo (se inserta una aguja a través de la piel hasta que alcance el tumor) preoperatorio. No obstante, después de la operación debe planificarse un examen de las células tumorales para confirmar el diagnóstico.

 

Tratamiento

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¿Qué es importante saber para obetener un tratamiento óbtimo?

Para decidir el mejor tratamiento, los médicos necesitan tener en cuenta muchos aspectos, tanto del paciente como del cáncer.

Información relevante sobre el paciente

  • Resecabilidad del tumor (si el tumor puede extirparse mediante una intervención quirúrgica o no).
  • Antecedentes médicos.
  • Antecedentes familiares de cáncer, especialmente cáncer de páncreas.
  • Antecedentes de tabaquismo.
  • Resultados de la exploración clínica realizada por el médico.
  • Bienestar general.
  • Antes de la operación, se realizará una evaluación preoperatoria para evaluar los riesgos de la anestesia y la operación. Una evaluación preoperatoria consta de algunas preguntas específicas y una exploración física. Suele exigir una radiografía del tórax y análisis de sangre para evaluar la cantidad de leucocitos, eritrocitos y trombocitos, así como la concentración de hemoglobina y las funciones hepática y renal. Puede ser necesario realizar más exploraciones, en función de los antecedentes médicos del paciente.

Información relevante sobre el cáncer

  • Estadificación

Los médicos usan la estadificación para evaluar la extensión del cáncer y el pronóstico del paciente. Suele usarse el sistema de estadificación TNM, que utiliza la combinación del tamaño del tumor y la invasión de los tejidos cercanos (T), la afectación de los ganglios linfáticos (N) y la metástasis o extensión del cáncer a otros órganos del cuerpo (M) para clasificar el cáncer en uno de los estadios que se indican en la tabla que se incluye a continuación.
El estadio es de fundamental importancia para tomar las decisiones relativas al tratamiento. Cuanto menos avanzado es el estadio, mejor es el pronóstico. La estadificación suele realizarse dos veces: después de la exploración clínica y radiológica, y después de la operación quirúrgica. Si se ha realizado una operación quirúrgica, la estadificación también puede verse influida por la exploración en laboratorio del tumor que se ha extraído.

La tabla que se muestra a continuación presenta los diferentes estadios del cáncer de páncreas. Las definiciones pueden resultar algo técnicas, por lo que se recomienda pedir explicaciones más completas a su médico.

Estadio Definición
Estadio 0 Las células cancerosas se encuentran en las capas superiores de células del páncreas y no han invadido los tejidos más profundos. El cáncer no se ha extendido fuera del páncreas. Estos tumores se denominan, en ocasiones, carcinoma in situ o neoplasia pancreática intraepitelial III (Panln III).
Estadio IA El tumor
- no se ha extendido fuera del páncreas, ni a los ganglios linfáticos, ni a otras partes del cuerpo;
- su diámetro tiene un tamaño inferior a 2 cm.
Estadio IB El tumor
- continúa confinado al páncreas, pero tiene un diámetro mayor de 2 cm;
- y no se ha extendido a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo.
Estadio IIA El tumor
- ha crecido fuera del páncreas, en el duodeno, conducto biliar u otros tejidos que rodean el páncreas, excepto grandes vasos sanguíneos y nervios importantes;
- y no se ha extendido a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo.
Estadio IIB El tumor
- se ha extendido a los ganglios linfáticos, pero no a otras partes del cuerpo;
- puede o no crecer fuera del páncreas, en el duodeno, conducto biliar u otros tejidos que rodean el páncreas, sin invadir los grandes vasos sanguíneos y nervios importantes.
Estadio III El tumor
- ha crecido  fuera del páncreas e invade los grandes vasos sanguíneos o nervios importantes;
- y puede haberse extendido o no a los ganglios linfáticos cercanos. No se ha extendido a otras partes del cuerpo.
Estadio IV El cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo (metástasis).

 

  • Resultados de la biopsia

La biopsia es obligatoria si el paciente no va a recibir tratamiento quirúrgico porque el tumor no puede extirparse, o cuando está indicada la administración de quimioterapia durante cierto tiempo antes de la intervención quirúrgica (tratamiento coadyuvante). En presencia de metástasis, debe tomarse la biopsia con guía mediante ecografía o TC.

  • Tipo histológico

El tipo histológico indica el tipo de células que compone la mayor parte del tumor. Las células cancerosas suelen presentar características del tejido del que derivan. El adenocarcinomapancreáticos es el tipo de cáncer de páncreas más frecuente. Surge de los conductos del páncreas. Aunque puede aparecer en cualquier lugar del páncreas, suele encontrarse en la cabeza del páncreas, por lo que sus síntomas se asocian con el bloqueo de las estructuras cercanas, como el conducto biliar, es decir, ictericia. También se asocia con diabetes.

  • Márgenes quirúrgicos

Cuando un tumor se extirpa quirúrgicamente el reporte de histopatología, entre otros, proporcionará información acerca de la presencia de células cancerosas en la superficie de los tejidos que fueron extirpados (márgenes). En muchos casos se considera que existe una invasión microscópica hacia los tejidos circundantes. Esto ocurre en hasta el 70% de los pacientes que se someten a cirugía con el propósito de erradicar la enfermedad. Se considera que los tejidos circundantes han sido invadidos por el cáncer cuando las células cancerosas se encuentran a menos de 1 mm de profundidad en la superficie del tejido que ha sido extirpado.

  • Ganglios linfáticos positivos

Durante la cirugía los ganglios linfáticos son extirpados y enviados a histopatología, para saber qué cantidad de los ganglios extirpados fueron invadidos por el cáncer (ganglios linfáticos positivos).

Se basa en el grado de diferenciación que muestran las células tumorales en relación con las células pancreáticas normales y su rapidez de reproducción. Para el cáncer de páncreas, el grado tumoral estará comprendido entre 1 y 4.

Grado 1: células similares a las células pancreáticas normales.

Grado 2: moderadamente similares a las células pancreáticas.

Grado 3: apenas similares a las células pancreáticas.

Grado 4: diferentes de las células pancreáticas.

Cuanto más bajo es el grado, mejor es el pronóstico.

  • Resecabilidad del tumor

Se considera que un tumor pancreático es irresecable cuando parece estar invadiendo los tejidos adyacentes, otros órganos en el cuerpo, los ganglios linfáticos y los vasos sanguíneos cercanos.

La laparoscopía (también conocida como cirugía de mínima invasión, cirugía videoasistida o cirugía por el ojo de la cerradura), como ya se explicó, a veces usada para obtener muestras de biopsia, puede detectar invasión mínima del peritoneo y del hígado (metástasis). Esto puede cambiar la estrategia de tratamiento en hasta el 15% de los pacientes. Se la puede realizar antes de extirpar tumores grandes del lado izquierdo del páncreas y/o en caso de niveles elevados de CA 19.9 o cuando se considera tratamiento neoadyuvante. Sin embargo, la extensión del cáncer frecuentemente se la determina con precisión durante la cirugía.

 

 

¿Cuales son las opciones de tratamiento?

La planificación del tratamiento implica un equipo interdisciplinar de profesionales médicos. Este encuentro de diferentes especialistas se denomina opinión multidisciplinaria, o revisión por el comité de tumores. En esta reunión se discute la planificación del tratamiento de acuerdo con la información relevante que se indicó antes.

El tratamiento suele combinar métodos de intervención que:

  • actúan sobre el cáncer a nivel local, como intervención quirúrgica o radioterapia;
  • actúan sobre las células cancerosas en todo el cuerpo, mediante un tratamiento sistémico como la quimioterapia.

La posibilidad de curar el cáncer depende de si el tumor puede extirparse por medios quirúrgicos (es decir, si es resecable) o no. Un tumor se considera resecable cuando parece localizarse en el páncreas, sin invadir los tejidos adyacentes ni otros órganos del cuerpo.

Los tratamientos enumerados a continuación ofrecen beneficios, riesgos y contraindicaciones. Se recomienda que pregunte a los oncólogos sobre los beneficios y riesgos previstos de cada tratamiento para obtener información sobre sus consecuencias. Para algunos tratamientos, hay varias posibilidades disponibles y la elección debe discutirse basándose en la contraposición de sus beneficios y riesgos correspondientes.

 

Plan de tratamiento para los estadios 0, IA y IB

En estos estadios, el tumor está confinado al páncreas y no se ha extendido a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo.

Para estos estadios, la opción de tratamiento habitual es la extracción del páncreas, bien en parte o en su totalidad, junto con otros tejidos u órganos situados cerca de él. Existen diferentes técnicas quirúrgicas dependiendo de la localización del tumor. Se sugiere quimioterapia adicional.

  • Operación quirúrgica:

Cuando el cáncer afecta a la cabeza del páncreas, el procedimiento de elección es una pancreaticoduodenectomía con conservación del píloro.

  • Se extirpa la cabeza del páncreas.
  • Se extirpan el conducto biliar, la vesícula biliar, el duodeno (primera porción del intestino delgado) y, además, parte del estómago (conservando la última porción del estómago y el píloro), porque reciben sangre de la misma arteria que la cabeza del páncreas. Si se extirpara exclusivamente el páncreas, el flujo sanguíneo a estos órganos se vería afectado y se necrosarían.
  • El resto del páncreas, conducto biliar y estómago vuelven a unirse al intestino.

Cuando el cáncer afecta al cuerpo y la cabeza del páncreas, se realiza una pancreatectomía distal con esplenectomía:

  • Se extirpan el cuerpo y la cabeza del páncreas (pancreatectomía distal).
  • Se extirpa también el bazo (esplenectomía), porque el bazo y el cuerpo y la cabeza del páncreas reciben sangre de la misma arteria. Si se extirparan exclusivamente el cuerpo y la cola del páncreas, el flujo sanguíneo al bazo se vería afectado y este se necrosaría.
  • Tratamiento adyuvante:

Un tratamiento adyuvante es una terapia adicional que se administra después de la cirugía.

 

 Después de la intervención quirúrgica se recomienda la administración de 5-fluorouracilo (5-FU) o gemcitabina.

Esta estrategia mejora la esperanza de vida en algunos pacientes con tumores extirpados por completo y en pacientes cuyos tumores han invadido tejidos circundantes, lo cual puede apreciarse con un microscopio pero no a simple vista.

La gemcitabina y el 5-FU tienen eficacia similar. Sin embargo, el tratamiento con gemcitabina tiene menos efectos secundarios comparado al tratamiento con 5-FU. Los beneficios y desventajas de cada medicamento deben ser evaluados junto con sus médicos.

Hoy en día no existe evidencia acerca de las ventajas de la quimiorradiación sobre la quimioterapia; de tal manera que se la debería ofrecer en el marco de los ensayos clínicos únicamente o se la podría ofrecer fuera de un ensayo clínico si el análisis del tumor en laboratorio muestra que el tumor no fue extirpado por completo. No hay evidencia de algún beneficio con quimiorradiación cuando el tumor es mayor a 3 cm.

La quimiorradiacón es el uso de una combinación de quimioterapiay radioterapia para tratar el cáncer. La radioterapia es el uso de la radiación para eliminar las células cancerosas, que tienen menos capacidad de recuperación de la radiación que las células normales. La radiación se dirige al tumor del paciente desde un dispositivo externo al cuerpo y es una modalidad de tratamiento local.

 

Plan de tratamiento para el estadio IIA

El tumor ha crecido fuera del páncreas, en el duodeno, conducto biliar y otros tejidos que rodean el páncreas, excepto los grandes vasos sanguíneos y nervios importantes; no se ha extendido a los ganglios linfáticos ni a otras partes del cuerpo.

El tratamiento estándar cuando el tumor es extirpable es la extracción del páncreas; en caso contrario, se utilizan algunos tratamientos para aliviar los síntomas producidos por el cáncer.

Cuando el tumor es resecable:

La extracción del páncreas es el tratamiento estándar.

Incluso después de los estudios de imagen y la laparoscopía, la cirugía podría terminarse si durante el proceso los cirujanos se dan cuenta que el tumor se ha extendido más allá del páncreas y no se lo puede extirpar por completo. En estos casos se toma una muestra del tumor para confirmar el diagnóstico.

La radioterapia intraoperatoria, que es la administración de radioterapia durante la cirugía, es todavía una modalidad experimental y no es recomendada rutinariamente. Esta comprende la irradiación del área donde se encontraba el tumor, una vez que se lo ha extirpado y antes de cerrar la herida quirúrgica. Ayuda a controlar el crecimiento del tumor, pero no se sabe si esta modalidad podría prolongar la vida de los pacientes en comparación a la modalidad de radioterapia después de la cirugía. La posibilidad de que la radioterapia intraoperatoria sea mejor que la radioterapia después de la cirugía está siendo estudiada.

 

  • Tratamiento neoadyuvante

Cuando el cáncer de páncreas es resecable (extirpable) la quimioterapia o la combinación de qimioterapia y radioterapia (quimiorradiación) antes de la cirugía son llamadas por los doctores terapia neoadyuvante.

Incluso si no hay mucha evidencia se cree, en base a lo que se sabe de la biología del cáncer de páncreas, que esta estrategia podría ser útil. Actualmente se están llevando a cabo muchos ensayos clínicos estudiando esta estrategia.

Cuando el tumor no es resecable (este podría ser el caso de muchos pacientes en esta etapa de la enfermedad y se lo llama cáncer de páncreas localmente avanzado):

  • Tratamiento multimodal

En caso de tumores grandes que podrían ser resecables o en caso de tumores no resecables, algunos pacientes podrían beneficiarse de la quimioterapia o la quimiorradiación para lograr la disminución del tumor de tal manera que se convierta en un cáncer resecable. Los pacientes que presentan metástasis durante el tratamiento neoadyuvante, o cuyo tumor primario progresa localmente no son candidatos para tener una cirugía y deberían continuar con las opciones de tratamiento para pacientes con estadío avanzado de la enfermedad. La estrategia más óptima en estos casos todavía está en investigación clínica. Por ahora, en Europa, no existe un protocolo estándar de quimiorradiación adyuvante.

  • Operación quirúrgica

Si el tumor provoca obstrucción intestinal, el paciente puede beneficiarse de una derivación paliativapara aliviarla. Esto se consigue quirúrgicamente, creando una conexión entre el estómago y la parte del intestino situada después de la obstrucción. Este procedimiento, como cualquier otro procedimiento quirúrgico, puede provocar complicaciones. A la intervención quirúrgica debe seguirle la quimioterapia o la quimiorradioterapia.

  • Tratamiento adyuvante

Después de la intervención quirúrgica se recomienda la administración de 5-FU o gemcitabina.

Esta estrategia mejora la esperanza de vida en algunos pacientes con tumores extirpados por completo y en pacientes cuyos tumores han invadido tejidos circundantes, lo cual puede apreciarse con un microscopio pero no a simple vista.

La gemcitabina y el 5-FU tienen eficacia similar. Sin embargo, el tratamiento con gemcitabina tiene menos efectos secundarios comparado al tratamiento con 5-FU. Los beneficios y desventajas de cada medicamento deben ser evaluados junto con sus médicos.

Hoy en día no existe evidencia acerca de las ventajas de la quimiorradiación sobre la quimioterapia; de tal manera que se la debería ofrecer en el marco de los ensayos clínicos únicamente o se la podría ofrecer fuera de un ensayo clínico si el análisis del tumor en laboratorio muestra que el tumor no fue extirpado por completo. No hay evidencia de algún beneficio con quimiorradiación cuando el tumor es mayor a 3 cm.

La quimiorradiacón es el uso de una combinación de quimioterapia y radioterapia para tratar el cáncer. La radioterapia es el uso de la radiación para eliminar las células cancerosas, que tienen menos capacidad de recuperación de la radiación que las células normales. La radiación se dirige al tumor del paciente desde un dispositivo externo al cuerpo y es una modalidad de tratamiento local.

Estos tratamientos suelen producir efectos secundarios y provocar náuseas o vómitos, diarrea, neutropenia y anemia.

 

Plan de tratamiento para los estadios IIB y III

El tumor ha crecido fuera del páncreas, en el duodeno, conducto biliar y otros tejidos que rodean a ese órgano, excepto por los grandes vasos sanguíneos y nervios importantes, y se ha extendido a los ganglios linfáticos, pero no a otras partes del cuerpo. También puede haber invadido los grandes vasos sanguíneos y nervios importantes, independientemente de la invasión de los ganglios linfáticos.

La mayoría de pacientes en estadios IIB y III tienen tumores grandes que involucran vasos sanguíneos, de forma que no es posible la extirpación total del tumor mediante una intervención quirúrgica.

Estos pacientes pueden beneficiarse de una quimioterapia o quimiorradiación preoperatoria (neoadyuvante) para lograr la reducción del tamaño del tumor de tal manera que luego pueda ser extirpado.

El tratamiento neoadyuvante óptimo todavía está siendo investigado y por el momento, en Europa, no existe un protocolo estándar de tratamiento neoadyuvante.

Las opciones disponibles para el tratamiento preoperatorio de estos pacientes podrían ser:

  • Quimioterapia
  • Quimiorradiación
  • Quimioterapia seguida de quimiorradiación

El tumor es irresecable para la mayoría de pacientes con enfermedad en estadios IIB y III. El tratamiento se basa generalmente en la quimioterapia. También podría considerarse la quimioterapia seguida de una combinación de quimioterapia y radioterapia en pacientes con enfermedad avanzada localmente.

Quimiorradiación: puede considerarse la combinación de radioterapia con 5-fluorouracilo. Todavía no existen resultados concluyentes que demuestren un mejor resultado en comparación con la administración de quimioterapia por sí sola.

Quimioterapia seguida de quimiorradiación: los pacientes pueden recibir tratamiento con gemcitabina y, si después de tres meses no se muestra progresión de los tumores y presentan un buen estado general, puede agregarse quimiorradiación basada en 5-fluorouracilo para mejorar la esperanza de vida.

 

Plan de tratamiento para el estadio IV

En este punto, no se considera la opción de intentar curar la enfermedad, pero deben hacerse todos los esfuerzos posibles por aliviar los síntomas.

 

Quimioterapia

El uso de quimioterapia en este estadio puede contribuir a reducir el tamaño del tumor, mejorar los síntomas y el estado general (bienestar general del paciente y su capacidad para funcionar) y ayudar a los pacientes a vivir más tiempo.

Debería hacerse un seguimiento del tratamiento de los pacientes después de cada ciclo de quimioterapia debido a los efectos secundarios y evaluarlos en lo que concierne a la respuesta al tratamiento cada ocho semanas. El examen clínico y la ecografía son herramientas útiles para evaluar el curso de la enfermedad en este estadio de la enfermedad. Cuando se realiza la ecografía abdominal debe evaluarse la presencia de ascitis, la cual puede indicar la diseminación del tumor a la cavidad peritoneal.

La administración de gemcitabina por sí sola todavía es la quimioterapia estándar para pacientes con cáncer de páncreas metastásico.

Hasta el momento se han probado muchas combinaciones de gemcitabina con otros fármacos, ninguna ha mostrado ventajas claras en cuanto a la prolongación de la esperanza de vida de los pacientes. Sin embrago, recientemente, la combinación de gemcitabina y nab-paclitaxel mostró ser superior al tratamiento al tratamiento con gemcitabina únicamente. Por lo tanto esta combinación puede ser recomendada para pacientes con cáncer de páncreas metastásico. Pero, la toxicidad de este protocolo es mayor a la de la gemcitabina sola.

Recientemente un estudio que investigó una combinación de tres agentes quimioterapeúticos, 5-fluorouracilo (5-FU), oxaliplatino e irinotecán (régimen FOLFIRINOX) mostró resultados interesantes en cuanto a la prolongación de la vida y postergando el deterioro de la calidad de vida. Sin embargo, debemos aclarar que los pacientes que participaron en este estudio eran menores de 75 años y tenían buen estado de salud general.

Los pacientes tratados con el régimen de FOLFIRINOX tienen más efectos secundarios que aquellos tratados solo con gemcitabina. El FOLFIRINOX puede considerarse como una nueva opción para pacientes de 75 años o menores, en buenas condiciones de salud general y con una función hepática apropiada.

Las combinaciones de quimioterapia con terapias dirigidas han sido generalmente desalentadoras. Solo una combinación de gemcitabina con erlotinib ha sido aprobada para su uso en Europa, pero con una modesta ganancia en la esperanza de vida. El tratamiento combinado parece ser eficiente en pacientes que presentan sarpullido cutáneo dentro de las ocho semanas que siguen al tratamiento con erlotinib. El precio elevado de esta combinación y su modesto resultado en términos de mayor eficacia en la mayoría de los pacientes hace dudar acerca de su rol para el uso general en pacientes con cáncer de páncreas metastásico.

Después de la progresión del cáncer bajo un tratamiento de primera línea, no hay un protocolo de quimioterapia establecido. Sin embargo el 5-Fluorouracilo/oxaliplatino es una combinación de fármacos de quimioterapia que se ha mostrado de beneficio después de la progresión con gemcitabina en ensayos clínicos, así que puede ser considerado en esta situación. En pacientes cuya enfermedad progresó con el tratamiento con FOLFIRINOX como tratamiento de primera línea, la gemcitabina puede considerarse como tratamiento de segunda línea.

Los pacientes deben considerar, en todos los casos, la posibilidad de someterse a tratamiento en un ensayo clínico si hubiera uno disponible.

Tratamiento paliativo y de apoyo

El tratamiento de algunos síntomas puede mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer de páncreas. Estos son:

Ictericia

La ictericia como consecuencia de una obstrucción biliar es habitual en pacientes con cáncer que afecta a la cabeza del páncreas. Para aliviarlo, debe insertarse mediante endoscopia o por medio de una punción con aguja de la piel en el sistema de conducto biliar un tubo artificial (endoprótesis o stent).

De preferencia un stent se inserta endoscópicamente, debido a que esta técnica tiene menos complicaciones. En pacientes que tienen una esperanza de vida de menos de tres meses, se prefiere usar stents de metal en lugar de stents de plástico, porque los stents de metal causan menos complicaciones (e.g. oclusión). Los stents de plástico deberían reemplazarse cada seis meses para evitar su oclusión. Cuando no se puede colocar un stent se recomienda colocar un drenaje que atraviese la piel (drenaje percutáneo)

Debe haberse establecido previamente que la ictericia se debe a una obstrucción del conducto biliar, realizando una ecografía abdominal por ejemplo.

Obstrucción gastrointestinal

Si un paciente presenta obstrucción de la salida duodenal o gástrica, la inserción de una endoprótesis o stent puede aliviar esta complicación.

Menos del 5% de los pacientes con cáncer de páncreas tienen obstrucción duodenal, la cual puede ser aliviada por un stent de metal. La obstrucción del estómago es más común durante el curso de la enfermedad y los medicamentos que mejoran la motilidad intestinal, como la metoclopramida, pueden ser útiles para acelerar el vaciado gástrico.

En algunos pacientes, la obstrucción puede evitarse uniendo el estómago a la parte del intestino que se encuentra detrás de la obstrucción (gastroenterostomía), aunque no se considera un tratamiento estándar.

Dolor

Los pacientes que sufren dolor intenso deben tomar opioides. Suele optarse por utilizar morfinao sus derivados. Con frecuencia la gente prefiere la administración por vía oral, pero puede administrarse también por vía intravenosa o por parches que se pegan a la piel, si el paciente presenta dificultades para tragar u obstrucción gastrointestinal.

Puede utilizarse la administración de radioterapia con una frecuencia inferior a la diaria para aumentar el control del dolor y reducir el consumo de analgésicos.

Puede considerarse el bloqueo del plexo celíaco(red de nervios situada en la parte posterior del estómago) usando un analgésico administrado por medio de una aguja que atraviese la piel, especialmente para aquellos pacientes que no toleran bien los analgésicos opioides. Se ha informado de tasas de respuesta a los analgésicos de entre el 50 y el 90 %, con una duración de los efectos de entre 1 mes y 1 año. Este procedimiento consiste en la inyección (a través de una punción en la piel con aguja guiada por una tomografía o por ecografía endoscópica, o EUS por sus siglas en inglés, a través de la pared gástrica) de bupivacaína y alcohol en torno al plexo celíaco.

Nutrición

Si es posible, se prefiere la nutrición por vía oral. Sin embargo en pacientes con complicaciones gastrointestinales agudas debido a la quimioterapia y radioterapia se usa frecuentemente nutrición parenteral (i.e. nutrición endovenosa) por corto tiempo e incluso su uso podría extenderse y ser continuado en casa en pacientes con complicaciones gastrointestinales de radioterapia. La nutrición parenteral se recomienda también en pacientes con pocas probabilidades de recuperarse y en quienes tengan problemas para alimentarse por vía oral debido a la obstrucción del tubo digestivo. Puede ayudar a los pacientes con enfermedad avanzada y caquexia progresiva para estabilizar su estado nutricional.

 

¿Cuáles son los  efectos secundarios posibles de las terapias?

 

Los tratamientos mencionados antes frecuentemente producen efectos secundarios:

Complicaciones de la cirugía

La hemorragia es una complicación muy habitual tras una intervención quirúrgica. Otros efectos secundarios pueden incluir una demora en el vaciado del estómago y, en consecuencia, deficiencia nutricional y fuga de los jugos pancreáticos, que pueden digerir y destruir los tejidos circundantes. El páncreas produce enzimas importantes y hormonas para la digestión. Cuando se extirpa el páncreas esas enzimasya no se producen o no son suficientes, resultando en un síndrome de malabsorción, que es la imposibilidad de absorber nutrientes del tracto gastrointestinal. Tomar suplementos de enzimas pancreáticas por vía oral puede contribuir a la digestión. No obstante, muy pocos pacientes presentan trastorno gastrointestinal a largo plazo después de la intervención quirúrgica.

Si el páncreas es extirpado completamente (pancreatectomía total), como consecuencia de la ausencia de producción de insulina, la cual es producida exclusivamente por el páncreas, se puede producir diabetes. Cuando esto ocurra, el tratamiento con insulinadebe ser iniciado por los especialistas.

Efectos secundarios de la quimioterapia

Los efectos secundarios de la quimioterapia son muy frecuentes. Dependerán de los fármacos administrados, de las dosis y de factores individuales. Las combinaciones de los diferentes fármacos usualmente causan más efectos secundarios que el uso de un solo fármaco.

  • La gemcitabina puede producir síntomas gripales, fiebre, cansancio, náuseas y vómitos, falta de apetito, exantema y reducción del número de trombocitos, eritrocitos y leucocitos.
  • Los efectos secundarios de cada fármaco en la combinación FOLFIRINOX (5-FU, irinotecán y oxaliplatino) se enumeran más abajo separadamente. Sin embargo, los efectos secundarios más frecuentes que causa esta combinación son los niveles bajos de glóbulos blancos (neutropenia), fiebre e infecciones debido a los niveles bajos de glóbulos blancos (neut

Sinónimos

Cáncer de páncreas

Cáncer del páncreas

Cáncer pancreático

Tumor de páncreas

Tumor pancreático

cancer del pancreas

Tumor del páncreas
 

Therapies by type

La información sobre los tratamientos que se listan a continuación se basa en datos que hemos encontrado sobre el cáncer a partir estudios científicos. Se puede encontrar más información sobre estos tratamientos en la opción TERAPIAS. Los medicamentos registrados, la radioterapia y las intervenciones quirúrgicas que aquí se recogen están aprobados por las autoridades.

Intervenciones quirúrgicas

Procedimientos que emplean métodos instrumentales para estudiar o tratar un cáncer o para mejorar las funciones o el aspecto del cuerpo. Por lo general, una intervención quirúrgica requiere una incisión. Más

Medicamentos registrados

Medicamentos para tratar el cáncer con autorización de comercialización en Estados Unidos o en países de la Unión Europea. Más

Terapia celular

Administración a pacientes de células humanas manipuladas, propias o ajenas. Más

Productos naturales (excluyendo medicamentos registrados)

Sustancias que se encuentran en la naturaleza y que suelen tener un efecto farmacológico o biológico. Más

Terapias basadas en energía

Uso de la energía electromagnética, incluyendo la electricidad, los campos magnéticos, las ondas de radio, las microondas y los rayos infrarrojo, así como la luz, para diagnosticar o tratar la enfermedad.

Ensayos clínicos

Un ensayo clínico es un estudio de investigación realizado con pacientes para evaluar si un nuevo tratamiento es seguro (seguridad) y si funciona (eficacia). Los ensayos clínicos se realizan para probar la eficacia de fármacos, pero también de tratamientos no farmacológicos como la radioterapia o la cirugía y combinaciones de diferentes tratamientos.
Los ensayos clínicos tienen lugar en todas las clases de hospitales y clínicas, pero en su mayor parte en hospitales universitarios. Son organizados por investigadores y médicos.

La Fundación Contra el Cáncer proporciona una herramienta para buscar ensayos clínicos de fase III por tipo de cáncer y por país. Para Bélgica, Países Bajos, Suiza, Luxemburgo, Francia y el Reino Unido, la Fundación Contra el Cáncer proporciona contactos para conseguir más información sobre ensayos clínicos de fase III actualmente en curso.
Discuta con su médico la posibilidad de participar a unos de estos ensayos clínicos.

Una lista de los ensayos clínicos en fase III para el cáncer de páncreas (en inglés: pancreas, porque los ensayos clínicos pueden ser mostrados en inglés) está disponible aquí.